miércoles, 31 de octubre de 2012

Un buen sabor de boca

Por Aitor Sagarduy

El menú televisivo de La Sexta mejora en calidad y en número de comensales gracias a Pesadilla en la cocina

Tras la fusión a principios de mes con el grupo Antena 3, La Sexta ha cosechado una interesante cuota de audiencia gracias a programas de siempre y a nuevas incorporaciones. Octubre supondrá la menor diferencia entre Cuatro y laSexta de los últimos 13 meses, por lo que la temporada para la "nueva" cadena del grupo Antena 3 no podía haber comenzado con mejor pie. La cadena perteneciente al grupo Mediaset y la Planeta que nacieron a al mismo tiempo, siempre han mantenido una guerra abierta por la audiencia y buscando un espectro de audiencia joven y dinámico. 

Hablando precisamente de estas nuevas incorporaciones suculentas se sitúa un programa nuevo en la cadena del grupo que preside José Manuel Lara: Pesadilla en la cocina. Se trata de una versión del prestigioso reality que encabeza en su edición americana el chef Ramsay y que en su versión española el peso de los fogones recae en el restaurador Alberto Chicote. 

Pesadilla en la cocina hizo historia en La Sexta con su estreno, al reunir a una media de 2.802.000 espectadores en el prime time de la cadena. Con este resultado se convierte en el estreno de un programa más visto de la cadena, al superar al arranque de 'Mujeres ricas' (2.113.000 y 13,9%) en mayo de 2009 según datos de laguiatv.com. 

Hay que tener en cuenta pesar del difícil contexto de competencia, logra casi un millón más de espectadores que ¿Quién quiere casarse con mi hijo? (1.882.000) en Cuatro. El programa narra las vicisitudes de un restaurante que no logra rentabilizar su trabajo y acuden al chef Chicote para que les ayude a mejorar su trabajo, aumentar su clientela y mejorar productos y por tanto salvar su negocio. 

 Como curiosidad destacamos que la comunidad de Euskadi fue donde Pesadilla en la cocina se sitúo como la primera opción. Ejemplo claro del interés en esta comunidad por el mundo culinario.

Volviendo a la emisión del pasado jueves, el chef Chicote demostró su triple obligación: La de buen comunicador que ha conocido la importancia de saber empalizar con el espectador, de no olvidarse que está en un reality y que el lenguaje y el ritmo es esencial. Además ofreció su visión comercial mejorando la parte de la empresa, al tiempo que evidentemente ofreció recomendaciones culinarias como respetado chef. Y no lo tiene fácil ya que había que superar al vivaracho y divertido chef Ramsey. 

Los participantes en este programa suelen ser, y este caso no sería una excepción, un grupo heterogéneo de personas con intereses opuestos. Los que el ego no les permite dejarse ayudar y los que ven en Pesadilla en la cocina una salida a flote de su negocio.

El programa no falló a las expectativas creadas y se convirtió en una opción de entretenimiento televisivo que deja la espectador con un buen sabor de boca esperando la nueva oferta de menú. Un ejemplo más de que la cocina no son sólo buenos productos sino que también es muy importante la presencia y el cariño con el que se cocinan esos alimentos.

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