viernes, 11 de noviembre de 2011

Gran Hotel. Hijo único.

por ALVIN STRAIGHT


En España somos mucho del tal se parece a cual. Mi nieto se parece a Brad Pitt pero en moreno, Pereza se parece a los Rolling Stones pero son dos en lugar de cuatro y, recientemente, 3x2 se parece a Modern Family. Después de cada una de las oraciones anteriores podéis poner un símbolo de interrogación. Esto, que no deja de ser una estupidez, tiene una explicación lógica: si usas referentes que han funcionado es más fácil confiar en un producto. Que es a lo que al final se resume. 

En lo que aquí nos concierne, lejos de meternos en temas de familia o en crítica musical, el fenómeno ocurre constantemente en ficción. Incluso a la hora de vender la serie a una cadena y, después, como arma publicitaria. Pero es peligroso porque la comparación obliga, trae consigo unas expectativas que, en pocas ocasiones, se pueden satisfacer. Si se lleva demasiado lejos lo del referente se puede volver en contra de uno.

La campaña de lanzamiento de Gran Hotel decía que era la Downtown Abbey española. Y es mentira. Y es algo bueno. Recuerda a Downtown Abbey, que no es lo mismo.

Gran Hotel se conoce a si misma. La conocen quienes la hacen, que saben qué están haciendo y para quién. Es cierto que la atmósfera, el tono, incluso el concepto de culebrón bien entendido, se aproximan a la serie inglesa. Pero hasta ahí, desde mi punto de vista. Injusto sería tratarla como una copia de algo. Está bien construida, con personajes bien definidos, decorados superiores a la media y un desarrollo propio, que no necesita de hermanos mayores. Hasta se camufla bastante bien esa dolencia clásica de los diálogos, donde suelen parecer intercambiables de un personaje a otro. Series donde todos hablan igual y que aquí, con la excusa de la serie de época, parece que son más fáciles de tragar. Ocurrieron hace mucho tiempo, cuando aún no sabíamos que el andaluz era gracioso, el gallego paleto o narcotraficante y el catalán culto.

Tiene cosas mejorables. Claro. Pero no hay que ser injustos; Gran Hotel se vale por si misma. Es una buena serie. Si acaso me manifiesto en contra de las músicas que constantemente me dicen "aquí ten miedo" o "ahora tienes que estar atento". Incluso los muchos clichés, porque creo que entiendo el producto qué es y lo que resulta justo pedirle.

Ahora es cuando os digo que, probablemente, si no hubiesen dicho que se parecía a Downtown Abbey no estaría en la pantalla. Ni el nieto moreno hubiese conseguido a la chica. 

No olvides que puedes volver a escuchar las entrevistas que hemos realizado en Sospechosos Habituales a varios actores de la serie, como: Paula Prendes (Cristina Olmedo), Eloy Azorín (Javier Alarcón) o Pedro Alonso (Diego).

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